Campamento de verano en Casserres

Les llobatones de l'estol Santa Maria del Remei
Les llobatones de l'estol Santa Maria del Remei

 

El sábado 14 de Julio quedamos en la Iglesia Santa Maria del Remei para dirigirnos más tarde en autocar hacia Casserres, nuestro lugar de campamento.

 

Era el primer día del campamento y yo estaba muy nerviosa. Antes de salir de casa pensaba que tantos días se me iban a pasar muy lentos, pero me he dado cuenta que ha pasado volando. Al llegar a Casserres caminamos un rato con las mochilas y con todo el material de la manada hasta llegar a la zona donde instalaríamos  nuestro cubil. Esa tarde, después de comer y reponer fuerzas, nos tocaba montar las tiendas y realizar construcciones. Para ello fuimos a recoger los troncos ya cortados y preparados para las construcciones, que se encontraban a un lado del camino por el que habíamos llegado esa mañana.

 

 

El domingo por la mañana continuamos con las construcciones: colgar el tablón de anuncios, la letrina, la izada, la mesa de cocina, la mesa de comida, el oratorio, etc. Al mediodía tuvimos Misa conjunta con el resto de manadas y la compañía (las guías). Por la tarde realizamos un taller textil: teñir camisetas. Fue muy divertido y acabamos con las manos como pitufos ¡Todas azules! Después de merendar y jugar a algunos juegos, tocaba el baño: nos pusimos el bañador, cogimos la toalla y el gel y nos dirigimos al río. Una gran sorpresa nos llevamos cuando vimos que había una gran poza para bañarse.

 

 

El lunes llovió toda la mañana. Llovía poco, pero de manera continuada. Ese día nos tocaba hacer el taller de cocina. Bajo el toldo de la manada realizamos un taller de gorros de chef. Al acabar realizamos por seisenas un Quiz sobre el Mowgli que debíamos responder correctamente para que la seisena obtuviera todos los ingredientes con los que después cocinaríamos nuestro plato. Como todas las seisenas respondieron correctamente obtuvimos todos los ingredientes con los que empezamos a cocinar los platos. El resultado fue perfecto: pasta a la carbonara, revuelto de tortilla con patatas chips, macedonia con chocolate y limonada. Por la tarde el tiempo cambió, empezaron a desaparecer las nubes grises del cielo y tuvimos toda la tarde sol.

 

 

El martes por la mañana realizamos las olimpiadas, cosa que me gustó mucho. Teníamos que pasar por cuatro pruebas diferentes: el recorrido Herbert, juegos de agua, juegos en un toldo mojado con jabón y juegos con cuerdas. Aprovechando que teníamos las camisetas ya tintadas de color azul y que éstas estaban secas realizamos la segunda parte del taller textil que ya habíamos empezado: grafitear el dibujo de un lobo. Algunas quedaron aún más personalizadas porque añadieron el signo del saludo de la promesa de los lobatos. ¡Quedaron chulísimas! Por la tarde, después de comer realizamos una Gran Caza conjunta con la manada de la Sagrada Familia (Igualada). Fue muy divertida. Tuvimos que pasar por diversas pruebas en diferentes equipos para conseguir trozos de cuerda plateada que serviría como pago del rescate de San Francisco de Asís y así salvarlo de dos bandoleros que lo habían secuestrado.

 

 

Esa tarde, las guías  competían por conseguir la cinta del concurso de cocina. Las lobatas más mayores, que pasaremos el año que viene, tuvimos la suerte de poder participar en sus patrullas como pinches de cocina. Participamos en un “Master Chef” a nivel de patrullas. Esa tarde pudimos ser parte de la patrulla ciervo y de la patrulla pantera. Teníamos 2.30h para cocinar y emplatar los platos que más tarde serviríamos a todos los lobatos de las diferentes manadas.

 

 

El miércoles hicimos un taller eléctrico por la mañana. Me encantó ya que fue la primera vez que realizaba un circuito eléctrico simple y porque a mí me gusta mucho construir cosas. A la hora de comer vino como invitado Mn. Joan Prat. Después del PHO (Posición horizontal obligatoria) conocido también como “rato de tiempo libre”, tuvimos una charla con el Mn. Joan. Después tuvimos un taller de representaciones por seisenas de milagros o parábolas de Jesús. Antes de la cena tuvimos un rato de oración en la capilla del campamento toda la manada.

 

 

El jueves después de la izada hicimos una manualidad de reciclaje. Seguidamente, hicimos el taller recuerdo para poner nuestra foto y llevarnos un recuerdo de este campamento. Esa tarde, aunque sospechábamos de una actividad conjunta con otra manada, nos sorprendió una Gran Caza conjunta con todas las manadas del campamento. ¡Fue increíble! Algunas comentaban: “¡Esta gran caza es la mejor del mundo!” Todo empezó cuando Mowgli llegó al campamento y nos dijo a los lobatos: “Sin querer he perdido el Ankus de Capucha Blanca en el poblado de los hombres. Como sabéis el Ankus tiene el poder de la destrucción si se encuentra en las manos equivocadas… Hay hombres que se estan volviendo malos. Necesito vuestra ayuda para recuperarlo. ¿Podéis ayudarme?” Y todos respondimos: “¡Sí Mowgli!” .

 

La Gran Caza estaba compuesta por seis pruebas y seis equipos. Todos los equipos teníamos que pasar por todas las pruebas. Si el equipo superaba la prueba conseguíamos una palabra. El conjunto de las seis palabras conseguidas en las pruebas, correctamente ordenadas, indicarían el lugar donde encontraríamos un cofre. La frase era: “Donde el lago muere nace el Waigunga”. Después de encontrar el cofre enterrado en el barro, encontramos en su interior un papel que indicaba donde podríamos encontrar el Ankus. Al final, una vez recuperado el Ankus hubo una batalla de pintura entre los lobatos y los hombres. Finalmente ganamos los lobatos y pudimos hacer entrega del Ankus a Capucha Blanca. Para celebrarlo ese día la cena fue especial: El festín de Sahi.

 

 

Aunque no lo he comentado anteriormente quiero remarcar que durante todo el campamento hemos realizado servicios (liturgia, veladas, cocina y limpieza) siempre con ayuda de las Viejas Lobas. Cada día le tocaba a una seisena diferente. Hemos participado de la Misa diaria. Hemos tenido que: preparar veladas y juegos de noche; dirigir cantos y aprender cantos nuevos; trabajar cada día el propósito del Consejo de la Roca; etc. En fin, un conjunto de cosillas que me han gustado mucho. Otra cosa que me ha gustado mucho ha sido el juego de Mamá Loba: teníamos que cuidar de forma especial a una persona concreta de la manada durante dos días. Cada dos días cambiábamos de persona a partir de elegir al azar un papelito que indicaba el nombre de la persona que debíamos cuidar. También de manera especial quiero comentar que me ha gustado conseguir el Colmillo de Akela (destinado a la lobata más sonriente y predispuesta del día anterior). También estoy orgullosa de que mi seisena haya ganado las piedras del Waigunga ( que se daban a la seisena con más estilo de lobata y que había trabajado mejor su servicio) y la pluma de Chil (para la tienda de campaña más ordenada).

 

 

Hoy es viernes, y lamentablemente mañana ya nos vamos. Esta mañana, después de la Misa, hemos ido a visitar los rincones de patrulla de las guías. A partir de unas representaciones nos han enseñado sus construcciones y nos han dejado probarlas. Antes de comer hemos ido a bañarnos al río. Y ahora estamos toda la manda realizando el taller de escritura: redactando nuestras vivencias del campamento.

 

Para mí, que me gusta mucho la montaña y compartir momentos con mis amigas, ha sido un gran campamento y por eso me entristece que haya llegado a su fin. ¡Muchas gracias por esta semana tan divertida!

 

Llobatones ESTOL SANTA MARIA DEL REMEI- Barcelona